Español

  • Prince Erik, The Warrior
    Español

    Prince Erik, El Guerrero

    Las dieciséis tormentas invernales habían tallado a Erik en una figura tranquila y vigilante. Su mundo había sido el susurro de los pinos, la dentada de granito de las montañas y las dos almas que se movían en esa soledad: Elsinka, cuyos ojos albergaban la niebla de futuros invisibles, y Sigurd, cuyo silencio era tan profundo y firme como la madera que trabajaba. La amistad, tal como parecía ser la de los chicos de su edad —fácil, ruidosa, constante—, era un país extranjero. Luego llegó el campamento de entrenamiento de la partida de guerra, y Erik fue depositado en una casa comunal rugiente, pestilente y abarrotada. El aire era una…

  • Gunnar M. Schröeder
    Español

    Gunnar M. Schröeder

    Me llamo Gunnar Milkhause Schröeder, y si te preguntas por la diéresis sobre la ö , sí, es real. También lo es la cabeza llena de voces. De niño, no solo soñaba despierto, dirigía sinfonías de la imaginación. Civilizaciones enteras surgían y caían tras mis párpados. Marte no era solo un punto rojo en un libro de texto; era un reino desértico gobernado por bibliotecarios que montaban zorros de arena. ¿La Luna? Un refugio tranquilo para astronautas retirados que se habían cansado de respirar y solo querían flotar en paz. Escalé el Everest en calcetines, escalé Machu Picchu entre problemas de matemáticas y una vez caminé por la selva amazónica…

  • Prince Erik The Seafarer
    Español

    Prince Erik, El Navegante

    El viento aullaba a través de los altos acantilados de Hrafnnes, haciendo vibrar los muros de piedra del palacio y trayendo consigo el amargo aroma a pino congelado. Dentro del gran salón, el rey Akbar paseaba ante la gran hoguera; sus lenguas anaranjadas apenas ahuyentaban el frío que se había instalado en sus huesos. A su lado, la reina Egrida permanecía de pie, con su túnica de seda de un gris apagado que reflejaba el cielo exterior. Durante años habían permanecido juntos en el trono, con un reinado marcado por la prosperidad y la paz, pero su alegría era incompleta, empañada por una única y dolorosa ausencia. Tenía quince inviernos…

error: Content is protected !!