El Duende
Cuando yo era chico, vivía en un rancho que ya desapareció. Fue fundado a finales de los anos cincuenta mas o menos y para los anos 70, ya había sido abandonado. Nosotros llegamos ahí cuando yo tenia un ano de nacido. crecí en ese rancho de algunas 50 casas mas o menos, y ahí pase mi niñez. Creíamos en los duendes, las lloronas, aparecidos y un sinfín de cosas más. Cuando salíamos a caminar por la sierra, siempre cruzábamos riachuelos entre la zorzalera. Cuando lo hacíamos, gritábamos los nombres de los chicos mas pequeños. Era la creencia popular que si no lo hacíamos, los duendes se podrían robar sus almas.
En mi casa, apenas si sabíamos leer y escribir. Nuestros pocos conocimientos, los adquiríamos de la gente que nos rodeaba. Como la mayoría de los residentes eran analfabetas, era difícil saber las realidades de las mentiras. Fue en ese entonces que me enamore de la lectura. En el rancho, no teníamos acceso a libros ni material para leer. Nuestras lecturas consistían en historietas como La Novela Policiaca, Los Clásicos Ilustrados Memín Pinguín. Tenia algunos ocho años cuando la maestra trajo un libro a nuestro salón. Era la obra completa de Hans Christian Andersen. Ese fue mi primer libro leído de lado a lado. De ahí en adelante, me enamore de la lectura. Cuando cerraron la escuela, me metí al salón y me robe el libro.



