Libros
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Alikant: El Dragon De Las Americas
Me llamo Erik. Soy hijo de un rey y una reina, pero mis primeros recuerdos no son de estandartes de seda ni de una cuna dorada. Son del olor a tierra húmeda, de la mano callosa de una mujer llamada Gunnhildr guiando mis deditos para plantar una semilla, y de la mirada áspera y bondadosa de un hombre llamado Leifr enseñándome a sostener un hacha sin temblar. La historia de cómo llegué a esa casa comunal, el menor de tres hijos cuando mi sangre era real, es una historia de susurros e invierno. Es una historia que mis padres adoptivos, Leifr y Gunnhildr, nunca me contaron directamente. La verdad me…
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Gunnar M. Schröeder
Me llamo Gunnar Milkhause Schröeder, y si te preguntas por la diéresis sobre la ö , sí, es real. También lo es la cabeza llena de voces. De niño, no solo soñaba despierto, dirigía sinfonías de la imaginación. Civilizaciones enteras surgían y caían tras mis párpados. Marte no era solo un punto rojo en un libro de texto; era un reino desértico gobernado por bibliotecarios que montaban zorros de arena. ¿La Luna? Un refugio tranquilo para astronautas retirados que se habían cansado de respirar y solo querían flotar en paz. Escalé el Everest en calcetines, escalé Machu Picchu entre problemas de matemáticas y una vez caminé por la selva amazónica…
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El Tesoro De Las Hembrillas
Cuando Andrés salió de Las Hembrillas, se llevo un secreto consigo que nunca revelo a nadie. Al salir de ahí, prometió que regresaría en un día cercano para rescatar algo que había dejado escondido. Cuando llego a Arteaga Michoacán, se pasó los días escondiéndose y temeroso de que alguien pudiera encontrar su secreto. Debido a ello, evitaba a amigos y conocidos para evitar soltar la sopa accidentalmente. Se pasaba los días mendigando y cuando quiso regresar al rancho, ya no le fue posible. Sin contactos y sin dinero, no le quedo mas remedio que olvidarse del asunto. El miedo hizo que Andrés se olvidara de Las Hembrillas y de aquella…
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Petra Herrera
Agustina es una campesina que junto con su esposo, se ganan la vida con lo que producen en su ranchito. Leche, jocoque, requesón y en ocasiones, algunos animales como marranos y chivos que venden al carnicero del pueblo. Es una vida dura pero ellos están acostumbrados a ganarse la vida con el sudor de su frente. La tragedia y la alegría llegan a la familia casi al mismo tiempo y todo se vuelve problemático. Agustina contrata a Lorena para que le ayude con los menesteres del campo. Aun así, el trabajo es mucho para ellas y todavía tienen que lidiar con Petra. Finalmente, Agustina decide vender la parcela para mudarse…
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Lola
Tengo una sobina que se llama Lola. Apenas esta empezando la adolescencia y una tarde cuando estaba desocupado, empecé a imaginar la vida de una persona adolescente. A esa edad, uno puede ser atrevido, temerario y bastante impulsivos. Cuando uno es joven y apenas esta despertando a la vida, todo es posible. Nuestras hormonas están fuera de control y en ocasiones, nos queremos comer el mundo en un instante. La adolescencia es impredecible, impulsiva y llena de misterios. Nuestras emociones causan estragos en nuestro estado de ánimo. Un minute estamos contentos y al siguiente, estamos tristes. Aun así, es una etapa bella y llena de promesas. Estamos abriendo los ojos…











